La OmieBox se ha convertido en una de las loncheras favoritas para niños gracias a su diseño práctico, funcional y pensado para una alimentación balanceada. Conocer cómo usarla y cuidarla correctamente ayuda a aprovechar todos sus beneficios y a mantenerla en perfecto estado por más tiempo.

¿Qué hace especial a OmieBox?
OmieBox combina en un solo diseño compartimentos para alimentos fríos y calientes, permitiendo ofrecer comidas variadas y completas durante el día. Su estructura facilita la organización de porciones adecuadas, fomentando hábitos saludables desde temprana edad.
Además, su cierre hermético ayuda a evitar derrames, lo que la convierte en una opción segura para la mochila escolar.

Uso correcto para el día a día
Para un mejor funcionamiento, se recomienda precalentar o enfriar el compartimento térmico antes de colocar los alimentos. Esto ayuda a conservar la temperatura por más tiempo. Distribuir los alimentos según los compartimentos también evita que se mezclen sabores y texturas.
Es importante cerrar correctamente la tapa antes de guardarla en la mochila y verificar que los sellos estén limpios y bien colocados.

Limpieza y mantenimiento
Después de cada uso, la OmieBox debe lavarse con agua tibia y jabón suave. Se recomienda desmontar las piezas removibles para una limpieza más profunda. Evitar productos abrasivos o fibras duras ayudará a conservar los sellos y el material en buen estado.
Antes de guardarla, asegúrate de que esté completamente seca para evitar humedad u olores.
Conservación y cuidado
Para prolongar su vida útil, es recomendable guardar la OmieBox abierta cuando no esté en uso, en un lugar seco y ventilado. Evitar golpes fuertes o caídas ayudará a mantener su sistema de cierre en óptimas condiciones.
Supervisar su uso también es una excelente oportunidad para enseñar a los niños responsabilidad y cuidado de sus pertenencias.
Un aliado para hábitos saludables
Más que una lonchera, OmieBox es una herramienta que apoya una alimentación organizada y consciente. Su uso adecuado facilita rutinas más prácticas y fomenta desde pequeños el cuidado de los objetos que los acompañan todos los días.


